

La Quinta Casa. Compañía Comercial “El Príncipe Mercante”
Los bloques “norte-sur” dentro de la Regencia eran una tortura a la hora de tomar decisiones importantes. Aunque en general la convivencia entre las Casas en los últimos años ha sido pacífica, la realidad es que los intereses del norte o del sur prevalecían ante el bienestar de Tamrad. Generaciones siendo leales a sus respectivos emperadores no iban a borrarse de la noche a la mañana por lo que cuando ambos frentes chocaban en algún asunto, las votaciones se extendían durante días o no llegaban a su fin a menos que los propios Emperadores interviniesen y éstos empezaban a cansarse
Es por ello que deciden nombrar una Casa más, un elemento que permitiese inclinar la balanza sin comprometer la neutralidad. Nada mejor para ello que algo nacido en la propia Tamrad, en este caso una Compañía Comercial que había empujado la economía de la isla como nunca antes.
El mar siempre había tenido gran importancia para los habitantes de Tamrad. Cualquier conexión con los imperios sólo era posible por medio de la navegación y en torno a ésta inevitablemente se fue desarrollando una actividad comercial que hacía bullir los puertos de la isla. No es de extrañar pues, que algunos barcos y artesanos trabajasen conjuntamente buscando el bien común y, con el paso del tiempo, esas asociaciones puntuales se convirtiesen en algo más frecuente, dando pie a la creación de gremios o
pequeñas compañías.
Conforme la tregua y la neutralidad se asentaron en la isla, las rivalidades por raza u origen se fueron diluyendo, no importaba si tenías orejas picudas o eras hijo de carpintero, todo el mundo era útil a bordo de un barco si sabías hacer tu trabajo. Sin embargo, no todo era progreso y convivencia, las rivalidades surgieron paralelamente con el aumento del comercio, algunos capitanes de barcos y comerciantes competían por obtener mayor número de trabajos y encargos, por tener los mejores productos y sacar el mayor beneficio posible.

Es justo ahí cuando comienza a sonar con mayor fuerza el nombre de un grupo en concreto, una compañía que empezó como el resto pero cuyos miembros eran cada vez más numerosos y su prestigio, mayor. No sólo conseguían contratos en la isla, también en gran parte de la costa norte y sur. El conocido como “Príncipe Mercante” llegaba a todas partes y tenía ojos en cada puerto, se anticipaba a la competencia, pagaba bien y era capaz de completar con éxito los contratos más peligrosos o difíciles. Su flota no tenía parangón.
Actualmente, la compañía maneja el 70-80% del comercio de la isla, compitiendo directamente con los comerciantes svadianos y la Casa Sheikh que, hasta la llegada de la Compañía, dominaba por completo la actividad comercial en la isla. No es de extrañar por tanto, que dicha Casa y sus colaboradores, no tengan en gran estima al “Príncipe Mercante”. Su presencia en la isla y ahora en la Regencia, supone un verdadero dolor de cabeza para los Sheikh.
En algún punto, el éxito de la Compañía llegó a oídos de los Emperadores y éstos decidieron tomar cartas en el asunto, se reunieron con los representantes del Príncipe y llegaron a un acuerdo, la Regencia tendría una nueva Casa que abanderar, un punto de vista nacido de la propia Tamrad, que les permitiría además avanzar en la toma de decisiones y la gestión de la isla.

La misiva de Aeneas y Dionne no fue del todo bien recibida por parte de las Casas de la Regencia. Que la “balanza” ya no estuviera equilibrada y fuese la Compañía la que la inclinase a su gusto no era del agrado de las familias nobles pero acataron la voluntad de los hermanos por lo que no tuvieron más remedio que aceptarlo. En Príncipe Mercante es parte de la Regencia desde hace dos años.
Sobre el núcleo de poder dentro de la Compañía se sabe muy poco, nadie conoce realmente al Príncipe Mercante si es que esa figura realmente existe. La realidad es que cuentan con tantos intermediarios y han sabido gestionar tan bien su red de capitanes y comerciantes que es difícil seguirle la pista.
Hay muchos rumores e historias acerca de este tema pero la realidad es que si la Compañía es manejada por una sola persona, se las ha ingeniado para mantenerse en el anonimato y si no es así, aquellas figuras que la manejan, saben coordinarse y trabajar conjuntamente a la perfección.
El emblema de la Compañía no podía ser otro que el timón de un barco, amenazado por una de las criaturas más temibles del vasto mar de Tayrmund, el kraken. Sus colores, aquellos que los caracterizan, el marrón, el rojo y el azul, una combinación que refleja la naturaleza variada de sus integrantes, los cuales comparten una sola meta, velar por la prosperidad y la seguridad en las costas de Tamrad.
Texto por: Delioma (IG:deli_aby]