

Cuenta la leyenda que la familia Sheikh fue fundada bajo el influjo de la luna nueva, cuando la noche en el desierto es más oscura pero la senda a través de él es más clara. La luz y la guía de las estrellas es lo que permite a los Svadianos atravesar las infinitas arenas y orientarse en sus viajes a través de ellas sin morir en el intento.
Lo que comenzó como una posada en un oasis, creció hasta convertirse en una próspera ciudad que, con el tiempo, acabó en poder de aquellos que la fundaron. Los dueños de esa posada eran los Sheikh y como tal, ganaron poder y renombre hasta obtener el derecho sobre esas tierras. Algunos creen que las compraron, otros que simplemente se ganaron la simpatía del Rey de Al’Diram. En cualquier caso, llevan generaciones siendo considerados nobles entre los suyos y cuando su Rey les propuso viajar a Tamrad, lo vieron como una oportunidad más que como un posible castigo.
Al’Diram es la región de Svadis más cercana a Tamrad, aquellos svadianos que deciden viajar o comerciar con la isla están muy familiarizados con la diversidad y la convivencia norte-sur. Eso no quiere decir que no sigan desconfiando de los norteños pero debido justamente a esa cercanía geográfica, la Emperatriz pidió al Rey escoger a una familia capaz de defender sus intereses, manejar parte del comercio y velar por la tregua pactada con su hermano.
La familia Sheikh era muy numerosa cuando llegaron a Tamrad. Aunque el primogénito llamado Khalil fuese el cabeza de familia, al menos cinco hermanos más lo acompañaron para velar por su seguridad y ayudarle a gestionar el comercio en esas nuevas tierras que les habían sido otorgadas. Y les fue bien, sin embargo con el tiempo, esos hermanos fueron cayendo, ya fuese por enfermedad o vejez, el patriarca quedó solo con sus tres hijos, un único varón y dos hijas. Por suerte, vivió lo suficiente para ver a su hijo tomar las riendas y dejar el legado que tanto le costó mantener en buenas manos, Ramesh se convirtió así en el actual cabeza de familia.

Son la fiel representación de Svadis en la isla. Disfrutan y fomentan el comercio, tanto en sus tierras como con el resto de familias de la isla. De carácter jovial y abierto, se muestran afines al resto de las cuatro Casas fundadoras de la Regencia aunque tengan su apoyo más fiel en la familia Zhang, la segunda Casa sureña dentro del núcleo de poder en la isla. A pesar del contraste de carácter entre ambas, se suele decir que la calma Zhang es el bálsamo al fuego de los Sheikh.
Ramesh se casó con una bella sureña llamada Zahira, ella era nacida en Tamrad y de esa unión nació su única hija, Aruny Sheikh. Una noche, justo cuando su pequeña apenas contaba con dos años, unas fiebres muy altas arrebataron la vida a Zahira y la sombra de ese pesar cayó sobre el patriarca que desde entonces fue incapaz de posar sus ojos en otra mujer. Sin embargo, esa pena se sumaba a la preocupación por perpetuar su linaje. Años después, poco antes de que su hija cumpliera los quince, Ramesh cayó enfermo y se encuentra actualmente postrado en una cama, lucha constantemente con esa enfermedad que merma sus fuerzas, esperando que su única hija logre casarse a tiempo y dar a luz a un varón que permita a su apellido perdurar y heredar los títulos en la isla.
El emblema de los Sheikh es el sol, representación de aquel que gobierna el hermoso pero cruel desierto que les vio nacer y el color, el de sus infinitas dunas.
Texto por: Delioma (IG:deli_aby]